AYUNO
¿En qué consiste el ayuno?
¿Es cierto que solamente los hermanos separados ayunan?
El ayuno es una mortificación, que consiste en comer
menos por un determinado tiempo. Encierra un sentido de penitencia para lograr
la purificación de los pecados.
Ayunamos para demostrar que hay cosas más importantes
que lo material y es lo espiritual. Debemos compartir el equivalente de lo
que ayunamos a la Iglesia o a los necesitados.
Oración, ayuno y obras buenas forman la base de una vida
verdaderamente comprometida en el campo espiritual: Tob 12,8; Jer 14,12.
Los primeros cristianos practicaron el ayuno: Hech 13,2; 14,23;
1Cor 9,27; 2Cor 6,5; 11,27.
La Iglesia Católica invita a ayunar por lo menos dos
días al año: el miércoles de ceniza y el viernes santo.
Por lo que se refiere a la actitud de los hermanos separados,
hay que recordar lo que dijo Jesús:
Cuando ayunen, no pongan cara triste, como hacen los hipócritas,
que desfiguran la cara para mostrar a todos que ayunan. Les aseguro que ya
recibieron su recompensa. Tú, cuando ayunes, perfúmate el cabello
y no dejes de lavarte la cara, porque no son los hombres que deben darse
cuenta que tú ayunas, sino tu Padre que está en el secreto,
y tu Padre que ve en lo secreto te premiará (Mt 6,16-18)
Teniendo en cuenta esto, notamos que está equivocada
la actitud de muchos hermanos separados. Ellos ayunan para que se dé
cuenta la gente y los alabe. Jesús, al contrario, nos invita a ayunar,
sin que nadie se dé cuenta. Solamente así el Padre celestial
nos dará la recompensa.