BARBARIE Y OPRESIÓN PRACTICADA
POR ESPAÑA
Desde el siglo XVI las potencias
nórdicas reformadas -Gran Bretaña y Holanda in primis- iniciaron
en sus dominios de ultramar una guerra psicológica al inventarse la
<<leyenda negra>> de la barbarie y la opresión practicadas
por España, con la que estaban enzarzadas en la lucha por el predominio
marítimo.
Pierre Chaunu, historiador de hoy, fuera de toda discusión
por ser calvinista, escribió: <<La pretendida matanza de los
indios por parte de los españoles en el siglo XVI encubrió
la matanza norteamericana (…). La América protestante logró
librarse de este modo de su crimen lanzándolo de nuevo sobre la América
católica.>>
Con ello no se pretende afirmar que la ocupación española
-y portuguesa- de América del Sur fuera del todo pacífica.
Para nada. Sin embargo, históricamente, ¿qué ocupación
o conquista lo fue? Por poner un ejemplo: si bien la llegada de los europeos
a estas tierras acarreó actos de violencia, dichos europeos se enfrentaron
a su vez con usurpadores: el imperio de los aztecas y de los incas se había
creado con violencia, y se mantenía gracias a una fuerte opresión
sobre los nativos. En muchas ocasiones, los ibéricos fueron saludados
como liberadores y recibieron el apoyo de los pobladores americanos; ello
explica que sólo un puñado de españoles (con escasos
cañones, armas que no funcionaban por la humedad, y caballos que no
podían ser usados en grandes cargas) haya podido doblegar a miles
de guerreros. Para juzgar la conquista europea de América, es preciso
liberarnos de utopías moralistas.
Hay conquistas y conquistas, y a pesar de todo, la Católica
fue preferible a la protestante. Según Jean Dumont (historiador) <<Si
por desgracia, España (y Portugal) se hubiera pasado a la Reforma
(“lo dice la biblia, el indio es un ser inferior, hijo de Satanás”
– principio postulado y aplicado en América del Norte), un inmenso
genocidio habría eliminado de América del Sur a todos los pueblos
indígenas>>.
Las cifras cantan: mientras que los pieles rojas que sobreviven
en América del Norte son unos cuantos miles, en América ex
española y ex portuguesa, la mayoría de la población
o bien es de origen indio o es fruto de la mezcla de precolombinos con europeos
y (sobre todo en Brasil) con africanos.