CARAVAGGIO
Crucifixión de San Pedro
Crucifixión de San Pedro
(Crocifissione di San Pietro)
Caravaggio, 1601
Óleo sobre lienzo • Barroco
230 cm × 175 cm
Santa María del Popolo, Roma, Italia
Crucifixión de San Pedro
(en italiano, Crocifissione di San Pietro) es una obra maestra del pintor
italiano Caravaggio. Está realizado al óleo sobre lienzo y
tiene unas dimensiones de 230 centímetros de alto por 175 de ancho.
Fue pintada para la capilla Cerasi de la iglesia de Santa María del
Popolo de Roma, Italia.
Al otro lado de la capilla hay un segundo cuadro de Caravaggio,
representando la sorprendente Conversión de San Pablo en el camino
de Damasco (1601). Los dos caravaggios, así como el altar de Carracci,
fueron un encargo de monseñor Tiberio Cerasi en septiembre de 1600.
Las versiones originales de Caravaggio de ambas pinturas fueron rechazadas,
y las obras que hoy se encuentran en la capilla fueron pintadas como segundas
versiones en 1601. La primera Conversión de Pablo ha sido identificada
con la que hay en la colección Odescalchi Balbi, Roma, pero la primera
versión de la Crucifixión de Pedro ha desaparecido. Algunos
eruditos han identificado esta Crucifixión perdida con una pintura
que actualmente se encuentra en el Museo del Hermitage en San Petersburgo,
pero no es algo generalmente aceptado. Las primeras versiones pasaron a la
colección privada del cardenal Sannessio, y algunos estudiosos modernos
(incluyendo a John Gash, Helen Lagdon y Peter Robb - véase la sección
de Referencias abajo) han especulado que Sennassio pudo haberse aprovechado
de la muerte repentina de Cerasi para coger algunas pinturas del más
famoso pintor nuevo de Roma. En cualquier caso, las segundas versiones, que
parecen haber sino menos rupturistas que las primeras, fueron aceptadas sin
problemas por los albaceas de la herencia de Cerasi.
Los santos Pedro y Pablo, juntos representan los cimientos
de la iglesia católica, Pedro sería la «roca» sobre
la que Cristo declaró que se erigiría su iglesia (Evangelio
de Mateo 16:18), y Pablo quien fundó la sede de la iglesia en Roma.
Las dos pinturas de Caravaggio pretenden pues simbolizar la devoción
de Roma (y de Cerasi) a los príncipes de los apóstoles en esta
iglesia que dominaba la gran plaza dando la bienvenida a los peregrinos que
entraban en la ciudad desde el norte, representando los grandes temas de la
Contrarreforma de la conversión y el martirio y sirviendo como una
potente propaganda en contra de las amenazas gemelas de los relapsos y el
protestantismo.
Caravaggio, o su patrón, debieron pensar en los frescos
de Miguel Ángel en la Capilla Paulina del Vaticano (véase la
la Crucifixión de Miguel Ángel) cuando escogió los mismos
temas que estas pintuas. No obstante, la escena de Caravaggio es mucho más
cruda que la confusión del fresco manierista de Miguel Ángel
(1546-1550) [1] en el Vaticano. San Pedro no es un mártir hercúleo
y heroico, sino un anciano que sufre el dolor y que experimenta la angustia
de la muerte (...) La muerte del príncipe de los apóstoles no
fue un espectáculo heroico, sino una ejecución deplorable y
mezquina.