LA HORA DE LA MISERICORDIA
Jesús llamó
“La Hora de la Misericordia” a las tres de la tarde, por ser la hora de Su
muerte. “A las tres, ruega por Mi misericordia, en especial para los pecadores
y aunque solo sea por un brevísimo momento, sumérgete en mi
pasión, especialmente en Mi abandono en el momento de Mi agonía.
Esta es la hora de la gran Misericordia para el mundo entero. Te permitiré
penetrar en Mi tristeza mortal. En esta hora nada le será negado al
alma que lo pida por los méritos de Mi Pasión". (Diario , 1320).
“Te recuerdo hija Mía, que cuántas veces oigas
el reloj dando las tres, sumérgete totalmente en Mi misericordia,
adorándola y glorificándola; suplica su omnipotencia para el
mundo entero y especialmente para los pobres pecadores, ya que en ese momento
se abrió de par en par para cada alma. En esa hora puedes obtener
todo lo que pides para ti y para los demás. En esa hora se estableció
la gracia para el mundo entero: la misericordia triunfó sobre la justicia.
Hija Mía, en esa hora procura rezar el Vía Crucis, en cuanto
te lo permitan los deberes; y si no puedes rezar el Vía Crucis, por
lo menos entra un momento en la capilla y adora en el Santísimo Sacramento
a Mi Corazón que está lleno de misericordia. Y si no puedes
entrar en la capilla, sumérgete en oración allí donde
estés, aunque sea por un brevísimo instante. Exijo el culto
a Mi misericordia de cada criatura, pero primero de ti, ya que a ti te he
dado a conocer este misterio de modo más profundo” (Diario, 1572).
"Deseo que conozcas más profundamente el amor que arde
en Mi Corazón por las almas y tu comprenderás esto cuando medites
Mi Pasión. Apela a Mi misericordia para los pecadores, deseo su salvación.
Cuando reces esta oración con corazón contrito y con fe por
algún pecador, le concederé la gracia de la conversión.
Esta oración es la siguiente: Oh Sangre y Agua que brotaste
del Corazón de Jesús como una Fuente de Misericordia para nosotros,
en Ti confío". (Diario, 186,187).
Expiraste, Jesús, pero la fuente de la vida brotó
para las almas y el mar de misericordia se abrió para el mundo entero.
Oh fuente de vida, insondable Misericordia Divina, abarca al mundo entero
y derrámate sobre nosotros (Diario, 1319).