MIGUEL ÁNGEL BUONARROTI
Crucifijo del Santo Spirito
El Crucifijo del Santo Spirito,
es una obra escultórica de la juventud de Miguel Ángel, que
se encuentra en la sacristía de la Basílica del Santo Spirito
en Florencia. Después de la muerte de su gran mecenas Lorenzo el Magnífico,
Miguel Ángel fue hospedado en el convento del Santo Spirito en el
año 1492. En este lugar, con la autorización del padre prior
Niccolò di Giovanni di Lapo Bichiellini, tuvo la posibilidad de analizar
los cadáveres provenientes del hospital del convento para estudiantes
de anatomía, consiguiendo de esta manera una gran experiencia para
sus futuros trabajos en la representación del cuerpo humano.
Como agradecimiento a la hospitalidad recibida, Miguel Ángel
realizó un crucifijo en madera policromada donde resolvió el
cuerpo de Cristo desnudo, como el de un adolescente, sin resaltar la musculatura,
así mismo el rostro parece el de un adulto con una medida desproporcionada
respecto al cuerpo; la policromía está realizada con colores
muy tenues y unos leves hilos de sangre en armonía con la simplicidad
de la talla de la escultura. Se dio por perdido durante la dominación
francesa, hasta su recuperación en el año 1962, en el mismo
convento, cubierto con una espesa capa de pintura que lo hacia, casi irreconocible.