MIGUEL ÁNGEL BUONARROTI
El David
David de Miguel Ángel
Autor Miguel Ángel
Creación 1501 - 1504
Ubicación Galería de la Academia, Florencia,
Italia
Material Mármol blanco1
Dimensiones 5,17 m de altura1
Peso 5.572 kg2
El David es una escultura
de mármol blanco de 5,17 metros de altura y 5.572 kilogramos de masa,
realizada por Miguel Ángel Buonarroti entre 1501 y 1504 por encargo
de la Opera del Duomo de la Catedral de Santa María del Fiore de Florencia.
La escultura representa al Rey David bíblico en el momento previo
a enfrentarse con Goliat, y fue acogida como un símbolo de la República
de Florencia frente a la hegemonía de sus derrocados dirigentes, los
Médici, y la amenaza de los estados adyacentes, especialmente los
Estados Pontificios.
El David es una de las obras maestras del Renacimiento según
la mayoría de los historiadores, y una de las esculturas más
famosas del mundo. Actualmente se encuentra expuesta en la Galería
de la Academia de Florencia, aunque hasta 1910 estuvo ubicada en la Plaza
de la Señoría de la capital toscana; desde entonces en su lugar
se erige una copia de la obra a tamaño real realizada también
en mármol.
En 1434, Cosme de Médici asumió el poder total
de Florencia, transformándose en Signore de la ciudad toscana. Desde
entonces hasta 1494 habría cuatro Signori sucesivos en Florencia.
Ese año estalló en Florencia una revuelta contra los Médici,
cuando el Signore Piero de Médici se rindió de forma incondicional
ante el avance de Carlos VIII de Francia hacia el Reino de Nápoles.
El religioso Girolamo Savonarola aprovechó el descontento de la población
florentina para derrocar a los Médici. La turba enfurecida saqueó
el Palacio del monarca y se proclamó la República de Florencia
bajo la batuta teocrática propugnada por Savonarola.
La República de Florencia sería gobernada por
un confaloniero de justicia y ocho priores, que constituirían la nueva
Signoria republicana. De la mano de Savonarola, se llevaría a cabo
una feroz persecución de todo aquello que pudiera ser considerado
"vanidoso", creándose una hoguera de las vanidades en la Piazza della
Signoria en la que se quemó todo objeto considerado pecaminoso, incluyendo
obras de Miguel Ángel o Boticelli, que fueron lanzadas a la hoguera
por sus propios creadores. También fueron condenadas a la hoguera
decenas de personas por "herejes" o "pecadoras".
Las disputas entre Savonarola y la familia Borgia, especialmente
con el Papa Alejandro VI, acabarían por costarle la vida al religioso
florentino. El 13 de mayo de 1497 Alejandro VI excomulgó a Savonarola;
los seguidores del Papa entraron en Florencia y lo encarcelaron junto con
varios de sus seguidores. Las acusaciones más fuertes que enfrentó
fueron su inobediencia, y desprecio al precepto, y Censuras Pontificias con
que se le había mandado abstenerse de la predicación; otra,
haber solicitado, ardientemente, que el Rey de Francia Carlos VIII entrase
con su Ejército en Italia a subyugar sus Provincias con el pretexto
de reformar la Corte de Roma, y costumbres de los Eclesiásticos. El
8 de mayo de 1498 Savonarola firma su confesión, y el 23 del mismo
mes fue ejecutado en la hoguera junto con otros dos seguidores en la Piazza
della Signoria, centro del poder florentino.
Ninguna persona ostentó el poder dejado por Savonarola
hasta 1502, cuando Piero Soderini se convirtió en confaloniero de
justicia vitalicio, en un intento de lograr acabar con la inestabilidad de
la República florentina. Soderini se convirtió en la máxima
autoridad de Florencia, con un poder comparable al de los Signori de Médicis.
Mientras duró la república, existieron fuertes tensiones entre
los sectores partidarios de una vuelta de los Médici a la ciudad,
y aquellos que se oponían a un retorno a la Signoria original.
En 1501, los responsables de la Opera del Duomo (institución laica
encargada de la conservación y el mantenimiento de los bienes pertenecientes
a lugares sagrados, como las iglesias), oficina de trabajos de la Catedral
de Florencia, y varios miembros del influyente gremio de Mercaderes de la
lana, plantearon la construcción de doce grandes esculturas de personajes
del Antiguo Testamento que se colocarían sobre los contrafuertes externos
al ábside de Santa María del Fiore. Antes del David, sólo
dos de estas esculturas habían sido construidas, una de ellas por
Donatello y la otra por su discípulo Agostino di Duccio. Este último
recibió en 1464 otro encargo, esta vez para crear una escultura de
David.
El bloque de mármol a partir del cual se creó el David había
sido extraído de la cantera de Fantiscritti, en Carrara, y había
sido transportado a Florencia por el mar Mediterráneo y remontando
el río Arno hasta la ciudad. El bloque, de 18 pies de altura y denominado
"el gigante", había sido dañado por un artista llamado Simone
da Fiesole, que lo había estropeado tratando de esculpir una escultura
en él. El bloque fue apartado por los encargados de Santa María
del Fiore y abandonado durante años. Tanto Agostino di Duccio como
Antonio Rossellino esculpieron el bloque sin éxito, abandonándolo
con varias fracturas y partes a medio trabajar. Las autoridades de la Opera
del Duomo comenzaron la búsqueda de un escultor que lograra terminar
el trabajo. Varios artistas fueron consultados sobre las posibilidades de
esculpir el David, entre ellos Miguel Ángel.
Tras la expulsión de los Médici de Florencia en 1494, Miguel
Ángel se había visto obligado a volver a la casa de su padre,
viajando a Venecia, Bolonia y Roma. En Roma, el Papa Julio II le había
encargado la Pietà del Vaticano. Miguel Ángel no había
realizado todavía ninguna obra importante en su ciudad natal, por
lo que tomó una postura agresiva para que le encargasen a él
la escultura del David, lo que generó tensiones con el resto de los
escultores florentinos. El 16 de agosto de 1501, la Opera del Duomo de Florencia
encargó oficialmente la escultura del David a Miguel Ángel,
veinticinco años después de que Rossellino abandonase el trabajo
sobre el bloque de mármol. El artista comenzó a trabajar en
la escultura el 13 de septiembre, un mes después de recibir el encargo,
y trabajaría en ella durante dos años.
Tras ver la obra ya terminada, el confaloniero de justicia Piero Soderini
decidió finalmente ubicarla en la Piazza della Signoria, atribuyéndole
a la obra un valor más civil que el religioso original. Miguel Ángel
se impuso a una comisión de artistas célebres florentinos,
entre los que se encontraban Andrea della Robbia, Piero di Cosimo, Pietro
Perugino, Leonardo da Vinci, Sandro Botticelli y Cosimo Rosselli, que pretendían
colocar la estatua en la Loggia dei Lanzi. Miguel Ángel impuso su
criterio de colocarla frente al Palazzo Vecchio, aunque esta decisión
dejó al David desprotegido frente a las inclemencias del tiempo. La
escultura fue trasladada desde la Opera del Duomo a la Piazza della Signoria
la noche del 18 de mayo de 1504, y fue alzada y colocada en su emplazamiento
definitivo el 8 de junio del mismo año. Finalmente, el David fue descubierto
a la ciudad de Florencia el 8 de septiembre de 1504.
El trabajo de preparación de la escultura definitiva
incluyó bocetos, dibujos y modelos a pequeña escala de cera
o terracota. Miguel Ángel pasó directamente de estos estudios
preliminares al trabajo sobre el mármol, sin hacer un modelo de yeso
a escala real, como hacían otros artistas de la época como
Giambologna. El David fue esculpido mediante cincel desde distintos puntos
de vista, puesto que Miguel Ángel lo diseñó para que
fuese admirado desde cualquier punto de su perímetro, de forma diametralmente
opuesta a la manera medieval que diseñaba las esculturas para ser
vistas exclusivamente desde el frente.
El David contrasta con las representaciones previas de Donatello
y Verrocchio en las que David aparece con el cuerpo de Goliat asesinado.
En la versión de Miguel Ángel, Goliat no aparece, por lo que
se interpreta que aún no ha sido vencido. El cuerpo de David es el
de un hombre musculoso, no el del muchacho de las obras de Donatello y Verrocchio.
En lugar de aparecer victorioso como en las dos versiones antes mencionadas,
David aparece en tensión y preparado para el combate. Su cuerpo se
encuentra girado con un ligero contrapposto: la pierna izquierda se adelanta
a la derecha, el brazo izquierdo se eleva y se curva hasta que la mano casi
toca el hombro, mientras que el brazo derecho se deja caer hasta que la mano
toca el muslo, el torso se curva sutilmente, la cabeza mira hacia su izquierda,
manteniendo los ojos fijos en su objetivo, con el ceño fruncido. El
rostro evidencia esta tensión contenida, gran concentración
y las aletas de la nariz bastante abiertas. El movimiento es contenido, centrípeto
con líneas de fuerza que vuelven al bloque. La mirada ha sido interpretada
en el sentido de que la escultura muestra el momento en el que David ha tomado
la decisión de atacar pero aún no ha comenzado el combate.
Otros expertos, como Giuseppe Andreani (director de la Academia de Bellas
Artes de Florencia), opinan sin embargo que la escena muestra el momento
inmediatamente posterior al final de la batalla, y que David contempla tranquilamente
su victoria.
Miguel Ángel creía que en cada bloque de mármol
en el que trabajaba existía un alma, una obra latente que él
trataba de recuperar. En el caso del David, las múltiples fracturas
y fallas que tenía el bloque fueron encaminando a Miguel Ángel
hacia la forma final de la escultura. El gran hueco que tenía el bloque
en su flanco izquierdo origina que la escultura se apoye completamente en
el pie derecho, generando un contrapposto en la figura y haciendo que la
parte izquierda de la figura se balancee hacia la parte derecha del cuerpo.
La cabeza de David se gira hacia su izquierda, mientras que sus hombros se
escoran hacia la derecha, en sentido opuesto a sus caderas. En el Alto Renacimiento,
el contrapposto era considerado un símbolo de la escultura antigua,
muy apreciada en la época. El David llegó a convertirse en
el paradigma de la escultura renacentista gracias a su inteligente uso del
contrapposto.
Las proporciones del David no corresponden exactamente a las
de la figura humana: su cabeza, manos y torso son más grandes de lo
estipulado según las proporciones clásicas. Algunos críticos
han visto en esta aparente desproporción una muestra de manierismo
por remarcar los elementos fundamentales de la composición, aunque
otra explicación se debería a la ubicación original
de la estatua: sobre uno de los contrafuertes de la Catedral de Florencia,
por lo que las proporciones de la escultura deberían aparecer de forma
correcta a cierta distancia.
Existe una incoherencia: el David aparentemente no está
circuncidado a pesar de ser judío, lo que contradiría la ley
judaica. Esta aparente incoherencia ha sido justificada por algunos críticos
e historiadores por la visión que tenía el arte renacentista
del ser humano, menos ligado a la religión y más a los valores
de la belleza.
El David ha sufrido numerosos percances a lo largo de su historia,
tanto en su emplazamiento original en la Piazza della Signoria como en el
interior de la Galería de la Academia, a partir de 1873. En 1504,
mientras se producía el traslado a la Piazza della Signoria, fue apedreado
por jóvenes partidarios de los Médici. En 1512, un rayo cayó
sobre la base de la escultura. En 1527, durante una revuelta popular contra
los Médici, le fue amputado el brazo izquierdo, tras caerle un banco
lanzado desde una ventana. El brazo fue repuesto dieciséis años
después. En 1843, fue llevada a cabo una limpieza con ácido
clorhídrico en la superficie completa de la escultura, eliminándose
la pátina protectora que Miguel Ángel había aplicado
al David y dejando el mármol expuesto a las inclemencias meteorológicas.
Finalmente, en 1873, el David fue trasladado de su lugar en la Piazza della
Signoria a la Galería de la Academia, para evitar que fuera dañado.
En 1910, se colocó una réplica de la escultura a escala 1:1
en el lugar que ocupaba previamente en la Piazza della Signoria, que se mantiene
en la actualidad.
En 1991, un hombre llamado Piero Cannata destruyó un
dedo del pie izquierdo del David tras golpearlo con un martillo. El dedo
fue reconstruido posteriormente, y para evitar futuros daños a la
escultura, se colocó una estructura acristalada blindada rodeando
por todos sus flancos la base del David. Las investigaciones hechas a partir
de los fragmentos de mármol recuperadas tras el ataque de Cannata
permitieron conocer que el tipo de mármol con el que estaba construido
el David contenía hoyos microscópicos que producían
una degradación mayor que la de otros tipos de mármol.
En 2003 comenzó la primera restauración del David
desde 1843, en medio de una fuerte polémica sobre el método
a utilizar y la profundidad de la restauración. La responsable de
las labores de restauración, Agnese Parronchi, se vio obligada a dimitir
por sus discrepancias con el superintendente de Bienes Artísticos
de la región de Toscana, Antonio Paolucci. Parronchi era partidaria
de llevar a cabo una intervención seca y no invasiva, mediante pinceles,
bastoncillos y gomas de borrar. Paolucci y la directora de la Galería
de la Academia, Franca Falleti, eran partidarios de una intervención
húmeda, mediante compresas de agua destilada aplicadas sobre el mármol
durante quince o veinte minutos. James Beck, director de ArtWatch International,
inició una campaña solicitando la cancelación de los
trabajos de restauración. Finalmente, la restauración se llevó
a cabo siguiendo el método húmedo, y se terminó el 22
de abril de 2004 bajo la dirección de Cinzia Parnigoni. El David fue
restaurado a la vista de los visitantes de la Galería de la Academia,
aunque se mostró de nuevo al público definitivamente el 24
de mayo de 2004.