MIGUEL ÁNGEL BUONARROTI
Tondo Doni
agrada Familia
(Tondo Doni)
Miguel Ángel, Hacia 1503
Óleo y temple sobre madera • Renacimiento
120 cm × 120 cm
Galería Uffizi, Florencia, Italia
Esta Sagrada Familia, conocida
como Tondo Doni, es un cuadro del pintor renacentista italiano Miguel Ángel.
Su es de 120 centímetros. Se considera que se ejecutó entre
1503 y 1504. Se conserva en la Galería de los Uffizi de Florencia
(Italia), con su marco original, diseñado por el propio Miguel Ángel.
Miguel Ángel empleó dos técnicas para esta
obra, témpera y óleo. Al aplicar el óleo en capas sucesivas
desde el color más intenso hasta el más ligero, de la manera
que le fue enseñada cuando era un aprendiz, Miguel Ángel creó
un efecto colorista bastante distinto del de los pintores flamencos de la
época. La escuela flamenca usaba la técnica al óleo
opuesta, modelando desde los tonos claros hasta los tonos más oscuros
del pigmento. El efecto colorista de Miguel Ángel se llama cangianti
y es típico de su estilo pictórico.
Es el único panel de madera pintado por Miguel Ángel.
Fue un encargo de Agnolo Doni, un rico tejedor, para conmemorar su matrimonio
con Maddalena Strozzi, la hija de una poderosa familia de banqueros. Tiene
forma de tondo, esto es, redonda, lo que se asociaba en el Renacimiento con
el matrimonio.
En primer plano está la Virgen con el Niño y detrás,
san José, de grandiosas proporciones y dinámicamente articulado.
María y José presentan al Niño al espectador. Esta composición
podría estar aludir al nombre del comitente de la pieza Doni, en italiano
"regalos", y ayuda a fundamentar la tesis de que fuera él quien lo
encargó.
Detrás de estas figuras principales, separados por una
balaustrada, se distingue a san Juan y un grupo de ignudi. El significado
de este añadido de figuras desnudas masculinas es objeto de debate,
pues no hay ninguna relación obvia ni precedentes bíblicos
que la relacionen con la escena que transcurre en el primer plano. No obstante,
la inclusión de estas figuras desnudas no es de modo alguno inusual
en la obra de Miguel Ángel, como puede verse en otras obras suyas,
incluyendo el famoso techo de la Capilla Sixtina. Se cree que pueden ser
ángeles ápteros, esto es, sin alas.
Esta pintura puede verse como la sucesión de las diversas
épocas en la historia del hombre: los ignudi representarían
la civilización pagana anterior a la instauración de la ley
divina (ante legem); san Juan y san José la era mosaica y la Virgen
con el Niño la era de la Redención, a través de la encarnación
de Jesús. También se ha apuntado la posibilidad de que sean
María y José quienes personificaran a la humanidad de la época
hebraica (sub lege), mientras que el Niño Jesús, solo, simbolizaría
la Humanidad protegida por la Gracia divina (sub gratia); san Juan niño
sería el elemento de transición y unión entre las tres
edades.
Esta interpretación es sostenida incluso en las cabezas
esculpidas sobre la cornisa original: dos sibilas (representando la edad
pagana), dos profetas (representando la edad mosaica) y la cabeza de Cristo
(representando la era de la redención), con frisos intermedios de
animales, máscaras de sátiros y el emblema de los Strozzi.
La Virgen tiene un libro apoyado en las rodillas, y en tanto
que personificación de la Iglesia simboliza la actividad teológica
y divulgativa de los contenidos doctrinales, y es la heredera privilegiada
para difundir la palabra de Dios a la humanidad. Incluso la volumetría
en la representación de la Virgen está muy estudiada y acentuada,
por la pasión por el estudio de la figura humana que Miguel Ángel
cultivaba, pero también por el vigor físico se identifica con
la fuerza moral.
Aunque Miguel Ángel no se consideraba a sí mismo
un pintor (y a menudo parece que se quejaba de este medio) el Tondo Doni
es una obra bellamente ejecutada. El punto de vista que Miguel Ángel
escoge para representar los desnudos es frontal, a diferencia del que adopta
para el grupo central, que está visto desde abajo. Esta forma de representación
está ligada a la voluntad, por parte del autor, de conferir monumentalidad
a la Sagrada Familia, pero también para diferenciar las zonas figurativas
contrapuestas por significado.
Los brazos y las cabezas crean formas y triángulos imaginarios
que llaman la atención sobre el grupo. Hay otras relaciones figurativas
entre el grupo y los desnudos: la más evidente es la repetición
especular de espaldas y brazos.
El mureto representado entre los dos grupos tiene múltiples
funciones: cierra el efecto perceptivo de rotación creado por la postura
de los personajes principales, separa a la Sagrada Familia de los desnudos,
explicita la diferencia entre las perspectivas y los significados.
La articulación del espacio y de los volúmenes,
la tensión y el movimiento son fuertes elementos anticlásicos.
Las figuras monumentales parecen estar esculpidas con pintura en lugar de
mármol, su medio preferido, y de este modo parece que tienen un auténtico
peso. Los drapeados están finamente modelados con colores brillantes.