MIGUEL ÁNGEL BUONARROTI
Tumba de Julio II
El "Papa guerrero" Julio II
fue también un gran mecenas de las artes. Protegió, entre otros,
a Rafael a quien encargó pintar su primer retrato y Miguel Ángel,
a quien encargó pintar el techo de la Capilla Sixtina. La construcción
de la actual Basílica de San Pedro se inició el 18 de abril
de 1506, bajo su impulso, siendo terminada en 1626, con Paulo V. Uno de los
proyectos artísticos más queridos del Papa fue el de su propio
sepulcro, que encargó a Miguel Ángel. Tras años trabajando
en el proyecto, y varios proyectos y variaciones, el genial escultor solo
pudo terminar enteramente una escultura, representando a Moisés. La
sepultura definitiva del Papa, terminada por los discípulos del florentino,
se erigió finalmente en la iglesia romana de San Pedro ad víncula.