NUESTRA SEÑORA DESATANUDOS
Oraciones
Oración1
Santa María, llena
de la presencia de Dios, durante los días de tu vida aceptaste con
toda humildad la voluntad del Padre, y el maligno nunca fue capaz de enredarte
con sus confusiones. Ya junto a tu hijo intercediste por nuestras dificultades
y, con toda sencillez y paciencia, nos diste ejemplo de como desenredar
la madeja de nuestras vidas.
Y al quedarte para siempre como Madre nuestra, pones en orden
y haces más claros los lazos que nos unen al Señor. Santa
María Madre de Dios y Madre Nuestra, tú que con corazón
materno desatas los nudos que entorpecen nuestra vida, te pedimos que nos
libres de ataduras y confusiones con que nos hostiga el que es nuestro enemigo.
Por tu gracias, por tu intercesión, con tu ejemplo,
líbranmos de todo mal, Señora Nuestra, y desata los nudos que
impiden que nos unamos a Dios, para que, libres de toda confusión y
error, lo hallemos en todas las cosas, tengamos en Él puestos nuestros
corazones y podamos servirle en nuestros hermanos. Amén.
PETICIÓN A MARÍA LA DESATADORA DE NUDOS POR LA SALUD
Haz la Señal de la Cruz, reza un
Padre Nuestro, tres Aves Marías y un Gloria.
Luego de cada petición se repite: "Por la salud: María desátame".
-Virgen María, mira aquí, son tantos nudos en mí, ayúdame
Santa Mujer; sólo, no los puedo deshacer.
-Todo mi cuerpo padece, esta cruel enfermedad, el dolor que me domina,
mi alma no soportará.
-Yo no estoy, ya preparado para este final, ¿será quizá
esta prueba que yo deba superar?
-Yo no estoy, ya preparado para este final, ¿será quizá
esta prueba que yo deba superar?
-No soy santo, ni merezco ser mártir en el cielo. Soy pecador te confieso,
dame más tiempo te ruego para mi vida cambiar.
-Tan sólo tiempo te pido, para pedir perdón a los que ofendí,
para perdonar y para devolver bondad y amor sin fin.
-Cuando mi espíritu prepare, te pediré de igual modo que me
lleves a tu lado.
-Con tu poder infinito, que los nudos desatas quita de mi mal una parte que
me puede aliviar.
-Si tu desatas mis nudos, ¡Oh, Virgen! yo te prometo, traerte mi alma,
mis sueños, todo mi amor completo. Masre nuestra, Madre mía,
aboga por mí en el cielo. Amén.
(Terminar rezando un Padre Nuestro, tres Aves Marías y un Gloria)