¿POR QUÉ CUANDO ORO TENGO
PENSAMIENTOS OBSCENOS O PALABRAS OFENSIVAS CONTRA DIOS?
Si en oración experimentas
esto debes saber que el demonio perturba a las almas piadosas con este tipo
de pensamientos para desestabilizarla. A esto se le llama obsesión
demoniaca. A veces la persona se desespera porque no comprende cómo
si ama tanto a Dios puede estar pensando estas cosas. Lo que hay que hacer
es orar a Dios, a María y a San Miguel Arcángel para que todo
vuelva a la calma. Mientras la persona no acepte estos pensamientos no se
comete pecado alguno.
La existencia de los demonios y su acción maligna es
una verdad de fe. No se trata, pues, del modo de hablar de un pueblo primitivo
que personificaba al mal en unos seres superiores pero inexistentes. Por el
contrario, estos seres reales, personales, espirituales, aunque han sido ya
vencidos por Jesucristo, tienen (como un ejército, derrotado, en huída),
gran capacidad de hacernos daño: a) Porque no han perdido su naturaleza
de ángeles, y así su conocimiento y su poder son muy superiores
a los nuestros; b) Porque su experiencia de tantos siglos les ha enseñado
el mejor modo de engañarnos; c) Porque su voluntad perversa está
siempre inclinada a toda maldad.
Los demonios procuran nuestro mal: a) Por odio a Dios
cuya imagen ven en nosotros; b) Por odio a Cristo, cuya muerte nos rescató
de su poder; c) Por envidia a nosotros pues Dios nos destinó a ocupar
los puestos que ellos perdieron en el Cielo.